Todos hemos oído hablar del «amigo imaginario» y es posible que conozcamos a algun niño o niña que los tenga. La imaginación, o la fantasia, forma parte de la experiencia subjetiva de los niños.

Inventar un hermano o hermana, un amigo, un personaje o incluso una mascota no deja de ser una proyección de la propia imaginacion de los niños. Normalmente suele ser alguién en quién proyectas sus emociones, experiencias o sentimientos.

Tener un amigo imaginario no significa depender de esta situación ya que no es permanente, más bien todo lo contrario, es ocasional ya que en realidad va a depender siempre de la situación emocional y subjetiva del niño.

EL AMIGO INVISIBLE AYUDA CON LOS CONFLICTOS

Los niños miran todo con visión inocente y por ello, en ocasiones, necesitan una vía que les acompañe o ayude a vivir las situaciones más complicadas desde un punto de vista emocional. Si no tienen hermano, o no se sienten apoyados por ellos, pueden inventarse a su amigo que le puede ayudar en casos de vergüenza, culpabilidad, pena o dolor, por poner solo unos ejemplos.

De hecho, los amigos invisibles responden normalmente al papel del héroe, del valeroso, de la proyección que cada niño hace para sentirse más fuerte y seguro.

Cuando los niños son pequeños no distinguen entre lo real y lo imaginario y mezclan las situaciones pero esto no significa ningún problema ya que con el paso del tiempo empezará a separar lo real de lo imaginario y su amigo, poco a poco, se irá.