Ser optimista es beneficioso pero ¿lo saben los niños?.
Se ha demostrado que las personas que “piensan en positivo”, es decir que son optimistas, afrontan el día a día de una manera más feliz.

Los pensamientos influyen en nuestro estado anímico por lo que si pensamos con optimismo vamos a ser más felices.

Pero la cuestión es saber si esto ocurre también en los niños. Es decir, si son capaces de entender que los pensamientos optimistas o positivos son beneficiosos. Y la conclusión es que efectivamente es así.

Como el mejor modo de entender las situaciones es mediante situaciones reales podemos recurrir al ejemplo de cuando un niño se cae al suelo. Si la actitud del padre o de la madre es positiva el niño va a mostrar menos temor y dolor que cuando la muestra es de preocupación, temor, disgusto o enfado.

ESTUDIO ACERCA DE LOS BENEFICIOS DE SER OPTIMISTAS

Diferentes estudios han venido a confirmar que el optimismo es beneficioso para los más pequeños. Por referirnos a alguno de ellos podemos hablar sobre el publicado por la Universidad de Jacksonville y California-Davis (EE.UU) en la revista Child Development. En el mismo se trabajo con 90 niños para que la muestra fuese representativa.

Conclusión
A medida que los niños van creciendo van comprendiendo con mayor claridad la relación existente entre las emociones y los sentimientos. En este caso, con tan solo 5 años, fueron capaces de entender que las personas se sienten mejor cuando tienen pensamientos positivos que cuando estos son negativos.

Tanto los padres como los educadores, y esto lo aplicamos en la Escuela Infantil Tete de Alcorcón, podemos ayudar a los niños a utilizar el pensamiento positivo para lograr que se sientan mejor incluso en las situaciones más complejas y difíciles.